No estoy segura de si el Teatro me encontró a mí, o fui yo, con mis ganas de explorarme y descubrir, quien lo encontró a él. 

Creo en las causalidades, en las diferentes “formas” que se te aparecen y te ofrecen información privilegiada para tu crecimiento; puede ser un libro, una sola frase, una persona, un gesto, una canción, una película o una imagen, un momento…. 

En mi caso la “forma” fue el Teatro. Pero ese Teatro que sale de escena y se convierte en un motor de aprendizaje personal, de terapia creativa, de viaje interior que nunca cesa.  

Porque Viajar es transcurrir con y en el tiempo…y en el verdadero viaje de descubrimiento, se trata de encontrar un ojo nuevo con el cual mirarnos 

Cuando empecé a formarme en Teatro aprendí, claro está, a improvisar, a crear personajes, a preparar textos hasta llevarlos a escena… Creía que solo era eso. Pero fue mucho más…  

…fue una inmersión de auténtico descubrimiento en lo que significa el Teatro creativo; además de conseguir mejorar enormemente mi  presencia corporal y vocal, a escuchar mejor, a ser consciente de mi respiración, a tener más confianza en mí misma, a desarrollar mis dotes comunicativas… cambió mi expresión, aumentó mi creatividad, aprendí a sentir y a gestionar mis emociones, a divertirme, a asombrarme con las cosas, a tener iniciativa, a disminuir mi stress de forma sencilla, a relajarme, a estar en el momento presente…  

Porque convertirse en pasajero de este viaje teatral  implica un disfrute y un goce en uno mismo tan grande, que de ahí mi frase del principio “un viaje interior que nunca cesa”. 

Entonces decidí que no quería ser solamente actriz.

Lo que quería era mostrar todo este aprendizaje a otroscompartir lo que el Teatro me había dado a mí.  Ahí comencé a organizar e impartir mis cursos y talleres.  

Pero no penséis que fue o es una tarea fácil, porque cuando vemos “clases, talleres o cursos de Teatro”, automáticamente pensamos en la obra, en el telón, en el público, en la representación…y entonces piensas; yo no sirvo para eso, me da mucha vergüenza, no sirvo… 

Os diría que el 90% de los que han pasado por mis cursos no se subirían nunca a un escenario y os diría también que en el Teatro Creativo TODOS VALEMOS. 

Porque solo tenemos que dejar de lado nuestro sentido racional y entregarnos al Juego. Porque con los ejercicios teatrales el juego sirve para mucho más!. Sirve para potenciar tus capacidades y despertar tus habilidades interpersonales e interrelacionales 

En este espacio creativo que creamos no existe un resultado que alcanzar ni coreografías ni obras que aprender. El sentido del “trabajo” deriva de la vivencia del mismo. 

Hablamos de Ser tu mismo, de Arte, de Creatividad e Imaginación… No existen fórmulas. 

Es entonces, cuando te das cuenta de que puedes expresarte no sólo con palabras. Cuando rescatas tus capacidades y tus habilidades dormidas. Cuando aprendes a escuchar con todo el cuerpo y no solo con los oídos. Cuando te das cuenta de que si aprendes algo, entonces no hay fracaso. 

No hay juicios, la mente crea y descansa. Te das licencia para  “hacer el ridículo” y eso cura el alma, además de hacerte mejor actriz, mejor actor. Te lo aseguro! 

 Porque el viajero no sólo es un explorador hacia afuera, es un viajero que explora su territorio hacia adentro…y es un viajero individual que traza su ruta, aunque vaya por el mismo lugar que otros no hace el mismo recorrido, cada expedicionario mira las cosas según sus intereses, sus percepciones, sus emociones…. 

 …y para ello tiene que abrirse, cultivarse, curiosearse, aprenderse, sorprenderse, descubrirse, moverse, perderse, encontrarse…. 

 Te apuntas a este viaje? 

 María Creo 

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